En el último reporte médico disponible, Jeremy continúa intubado y bajo cuidados intensivos en el Hospital Pediátrico de Legaria, tras detectarse lesiones más severas de las inicialmente reportadas. De acuerdo con familiares, presenta al menos siete heridas por arma blanca, entre ellas tres perforaciones en un pulmón, daño en tórax, intestino y posibles afectaciones en el hígado, lo que mantiene su pronóstico reservado.
La abuela del menor, Guadalupe Mendoza, señaló que el estado de salud del adolescente se agravó con el paso de las horas y advirtió que su vida corre peligro. Hasta el 13 de febrero de 2026, no existen reportes oficiales que confirmen una mejoría clínica, situación que ha incrementado la preocupación social y la presión pública sobre las autoridades educativas y de seguridad.
El ataque ocurrió el pasado 11 de febrero en el exterior de la Secundaria Diurna 324 “Alfonso Caso Andrade”, ubicada en la alcaldía Tláhuac. De acuerdo con los primeros informes, la agresión se dio durante una riña entre Jeremy y otro alumno de 14 años, lo que derivó en un ataque con arma blanca que dejó al joven gravemente herido frente a testigos.
Tras la agresión, Jeremy fue trasladado inicialmente al Hospital General de Tláhuac; sin embargo, la falta de equipo especializado obligó a su posterior envío al hospital de Legaria. Este traslado ha sido señalado por la familia como un factor que pudo influir en la evolución de su estado de salud, al retrasar una atención quirúrgica de mayor complejidad.
La familia del menor exige que el delito sea reclasificado como tentativa de homicidio y no solo como lesiones calificadas, al considerar la gravedad de las heridas y el riesgo vital que enfrenta la víctima. La demanda ha sido respaldada por voces ciudadanas que cuestionan la actuación inicial del Ministerio Público y la forma en que se procesan delitos cometidos por menores de edad.
En cuanto al presunto agresor, un adolescente de 14 años identificado como Diego Kevin, fue detenido por elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana y puesto a disposición del Ministerio Público. De manera paralela, se investiga una agresión que el menor habría sufrido por parte de adultos antes de ser presentado ante las autoridades, lo que añade otra arista al caso.
Hasta el momento, no se ha definido la situación jurídica final del presunto responsable, mientras el caso continúa bajo investigación. En tanto, el estado crítico de Jeremy mantiene bajo escrutinio público a las instituciones educativas, sanitarias y de procuración de justicia de la Ciudad de México, en un contexto donde la violencia escolar y la falta de mecanismos de prevención siguen siendo un problema estructural sin soluciones claras.
