Moverse por Insurgentes en hora pico puede sentirse como una prueba de paciencia. El tráfico se espesa, las tarifas dinámicas suben sin aviso y el trayecto más corto puede duplicar su duración. En ese escenario, las apps de taxi compartido se han convertido en una alternativa real para quienes buscan ahorrar sin sacrificar seguridad. Usadas con estrategia, pueden reducir el costo del viaje hasta en un 50 por ciento.
El principio es simple: compartir el trayecto con otros pasajeros que van en una dirección similar. A cambio de algunos minutos extra y paradas intermedias, el precio se divide. El problema es que, en horas pico, no siempre funcionan a favor del usuario. La clave está en saber cuándo y cómo activarlas.
Uno de los trucos más efectivos es elegir el momento exacto de solicitud. En Insurgentes, la saturación no es uniforme. Hay microventanas, de diez a quince minutos, en las que la demanda baja ligeramente mientras el flujo vehicular sigue lento. Pedir un viaje compartido justo antes de que arranque el pico más duro —por ejemplo, unos minutos antes de las 7:00 a.m. o después de las 7:40— aumenta la probabilidad de que la app encuentre coincidencias rápidas y ofrezca tarifas más bajas.
También importa desde dónde se pide el viaje. Solicitarlo directamente sobre Insurgentes puede activar precios más altos por la congestión detectada por el GPS. Caminar una o dos cuadras hacia calles paralelas suele marcar la diferencia. No cambia tu ruta real, pero sí la lectura del algoritmo, que interpreta un entorno menos saturado y ajusta la tarifa a la baja.
Otro factor decisivo es la flexibilidad del destino. En lugar de marcar una dirección exacta sobre la avenida, conviene seleccionar un punto cercano pero ligeramente retirado, como una calle secundaria o un edificio con acceso lateral. Esto facilita que la app empareje tu viaje con otros usuarios y evita desvíos innecesarios que, en hora pico, pueden convertir el ahorro en frustración.
La seguridad no es negociable, incluso cuando se comparte el viaje. Para minimizar riesgos, es recomendable usar solo las opciones oficiales de viaje compartido dentro de apps reconocidas, verificar que el auto y el conductor coincidan con la información en pantalla y evitar aceptar cambios de ruta “informales” sugeridos por el chofer. Un ahorro real nunca debería implicar salir del sistema de la app.
Otro truco poco conocido es activar el viaje compartido solo en tramos largos. En recorridos cortos sobre Insurgentes, las paradas adicionales pueden anular cualquier beneficio. En cambio, en trayectos de más de seis o siete kilómetros, el descuento se mantiene incluso con uno o dos pasajeros extra. Es ahí donde el ahorro del 50 por ciento se vuelve real y consistente.
Finalmente, conviene observar patrones. Las apps aprenden de tus hábitos, pero tú también puedes aprender de ellas. Si notas que ciertos días o horarios el viaje compartido siempre se encarece o tarda demasiado, simplemente no lo uses ahí. La estrategia no es usarlo siempre, sino usarlo cuando el sistema juega a tu favor.
En una avenida tan demandante como Insurgentes, compartir el taxi no es solo una cuestión de presupuesto, sino de inteligencia urbana. Con pequeños ajustes —en el horario, el punto de partida y el destino— es posible pagar menos, moverse con seguridad y convertir la hora pico en un problema un poco más manejable.
