Jue. Ene 1st, 2026

La Ciudad de México reafirmó su estatus como capital cultural global al convertir su arteria más emblemática, el Paseo de la Reforma, en una inmensa pista de baile a cielo abierto. Bajo el cobijo del Ángel de la Independencia, 250 mil almas se congregaron para despedir el 2025 en lo que las autoridades denominaron «La fiesta electrónica más grande del mundo», una jornada que hizo vibrar el asfalto capitalino con una curaduría sonora de talla internacional.

El evento, organizado por el Gobierno de la Ciudad de México a través de la Secretaría de Cultura capitalina, logró transformar el espacio público en un punto de encuentro masivo y gratuito. Desde familias enteras hasta grupos de jóvenes capitalinos y turistas, los asistentes abarrotaron la avenida en un ambiente de convivencia pacífica, demostrando una vez más la capacidad de la urbe para apropiarse de sus calles a través de la música y la cultura.

Minutos antes de que el reloj marcara el inicio de un nuevo ciclo, la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, subió al escenario principal para liderar el momento cumbre de la noche. En un acto simbólico de unión ciudadana, la mandataria encabezó el conteo regresivo que detonó el júbilo colectivo justo a la medianoche, marcando oficialmente la llegada del 2026 entre gritos, abrazos y un espectáculo visual que iluminó el cielo de la metrópoli.

“¡Qué felicidad estar en el espacio público disfrutando la fiesta electrónica más grande del mundo! Más de 250 mil personas venimos a disfrutar la bienvenida 2026”, expresó Brugada ante la multitud. La funcionaria aprovechó el micrófono para desear a la ciudadanía un año lleno de «amor y muchas libertades», cerrando su intervención con un enérgico «¡Que siga la fiesta!», que dio paso a la continuación del maratón musical.

La travesía sonora comenzó desde las 18:00 horas, cuando el sol aún caía sobre la capital. Ramiro Puente fue el encargado de abrir la pista con un recorrido histórico por la electrónica nacional, preparando el terreno para Vel, quien subió la temperatura con un techno sofisticado. Posteriormente, Jehnny Beth imprimió un tono magnético a la velada con un set industrial y oscuro que contrastó con las luces de la ciudad.

Uno de los momentos más «chilangos» y vibrantes de la noche llegó con 3BallMTY. El colectivo regiomontano desató la euforia total al fusionar ritmos tribales y populares con electrónica moderna, logrando que la multitud se moviera al unísono en una celebración de identidad mexicana contemporánea. Acto seguido, cerca de la medianoche, Mariana BO cautivó a los presentes con su distintiva mezcla de violín en vivo y electro house, elevando la energía al máximo nivel.

El toque retrofuturista lo puso Kavinsky, ícono del synthwave, quien transportó a los asistentes a una atmósfera cinematográfica de los años 80 justo antes del cambio de año. Ya en los primeros minutos del 2026, la artista Arca desafió los sentidos con una experiencia inmersiva y experimental, demostrando la apertura del público capitalino a propuestas vanguardistas y complejas.

Para sellar esta jornada histórica, el dúo MGMT tomó los controles en punto de la 01:00 horas. Navegando entre la nostalgia del dance y la electrónica alternativa, su DJ set mantuvo a la multitud bailando hasta el final, cerrando con broche de oro una noche donde la diversidad musical fue el hilo conductor.

Así, entre el frío de la madrugada y el calor de la multitud, la Ciudad de México dio la bienvenida al 2026. El evento no solo garantizó bienestar y alegría a los asistentes, sino que consolidó a Reforma como el escenario por excelencia para las grandes celebraciones nacionales, proyectando una imagen de modernidad y convivencia al resto del mundo.

por admin

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